martes, 17 de julio de 2012

Una alternativa más


Rolear en un mmorpg es uno de los tantos estilos de juego que pueden encontrarse. Frente al clásico mata-tres-tigres-luego-veinte-tigres-luego-ven-a-verme al que nos tienen acostumbrados dichos juegos, hay quien se lo toma de otro modo, ya sea con un personaje "para probar" o con toda la "escudería" al completo.

Ciertamente, no es igual que una partida en mesa, pero hay jugadores que , utilizando las escasas herramientas de que se dispone en estos juegos, aprovechan la ambientación y el decorado para hilar sus propias tramas y llevar sus personajes a cotas desconocidas en un videojuego, yendo mucho más allá de lo que un juego de pc puede hacer, llevando sus personajes durante años y creando comunidades estables de jugadores. Muchas partidas se hacen directamente vía chat, como en un rol por web o por foro pero de modo presencial.

El caso extremo lo tenemos en los servidores privados como Puerta de Baldur, en el que hay tramas y directores de juego permanentes que velan por el desarrollo de historias y el respeto a las reglas. En esos servidores no se puede "subir de nivel" alegremente, sino que hay que demostrar un trasfondo serio y desarrollado para el personaje antes de poder mejorar significativamente. El trato suele ser muy agradable y la gente va a lo que va, es decir, a divertirse.

Evidentemente, en un servidor no privado, estas cosas se hacen a menor escala y en contacto con jugadores normales, lo cual a veces da lugar a equívocos y situaciones curiosas entre los llamados "hard core gamers" y los roleros a secas, menos interesados en llegar hasta el final de juego y ser el mejor y más involucrados en el desarrollo del personaje, la interpretación y reglamentos alternativos como los "dados virtuales".

Dependiendo de la cultura, esta coexistencia será más o menos pacífica.  Por ejemplo, los servidores rusos de World of Warcraft no presentan la opción de juego de rol y predominan los de jugador contra jugador. Hay quien dice que tienen verdaderos expertos en hacer player killing, es decir, matar a los personajes de otros jugadores como diversión.

Como siempre, nuestro querido país se lleva la palma en cuanto a mala educación de los jugadores con respecto al colectivo interpretador, llegando al extremo absurdo de sugerir en los foros de algunos servidores roleros oficiales de juegos de pago el que se eliminen las normativas para que los "frikis esos" desaparezcan del mapa, con los consiguientes enfados y baneos de cuenta.
Aun así, hay muchas comunidades que tratan de fomentar el rol online en la lengua de Cervantes con mayor o menor éxito, como la desaparecida web Archivos de Azeroth, o con guías de estilo y complementos.

En la otra cara de la moneda, tenemos determinados servidores oficiales anglosajones, en los que las normas se respetan y se recrimina o expulsa a los jugadores conflictivos que no las acatan. El más popular es Argent Dawn

Hasta la fecha, y exceptuando juegos como Neverwinter Nights, el único mmorpg con comunidades oficiales roleras estables era el consabido Wow, pero ahora empieza a haber un movimiento interpretativo en nuevos juegos de última hornada, como Guild Wars 2, en el que mucho antes de que salga el juego ya hay personajes y tramas encaminadas. Al margen de las políticas de NCsoft al respecto (es decir, nada de nada, ni a favor ni en contra), se han creado comunidades roleras a partir de cero, en los que algunos jugadores ponen todo su esfuerzo en llevar adelante sitios web, fanzines virtuales y foros por amor al arte, incluso poniendo de su bolsillo el hospedaje web y demás infraestructura. Esto indica el amor que muchos de esos aficionados ponen con este estilo alternativo de jugar, lejos del mata-mata.

Ya hay herramientas creadas por aficionados (los famosos addons), al menos para Wow, que permiten hacer fichas completas de personaje, crear objetos y marcar lugares con letreros informativos, ofreciendo incluso la posibilidad de crear aventuras jugables en solitario o en grupo para todos los usuarios que tengan activado dicho addon.

Una nueva senda se abre ante los jugadores de rol en internet, similar a otras como el rol por e-mail, por web o vía foro. Es una alternativa más para llevar la partida a otros lugares y para contactar con otros jugadores a kilómetros de distancia, así como una manera de seguir en el mundillo una vez que las obligaciones personales y familiares impiden el reunirse para una partida presencial como les pasa a miles de jugadores que "colgaron los dados".

Al igual que la televisión no terminó con la radio y ambas coexisten y gozan de buena salud en pleno siglo XXI, esta nueva manera de mantener la afición seguirá su camino en paralelo con el juego de mesa de toda la vida, enriqueciéndose y retroalimentándose mientras avanza la tecnología.

Ignoro cómo serán las partidas dentro de veinte años, pero seguro que seguirán siendo igual de divertidas si el elemento humano, que nunca deja de sorprender, sigue detrás de las máquinas moviendo los engranajes.

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