lunes, 26 de marzo de 2012

Vienen desde la Luna

Nunca llegaron a marcharse del todo. Perdieron la guerra, pero ahora regresan de su largo exilio en la cara oculta de la Luna y buscan venganza. Vienen en son de paz, dicen..



Este es el argumento de la última producción de Wreckamovie, la productora formada a partir de aficionados entusiastas unidos en una gran comunidad en la red a través de una web colaborativa. La idea de los nazis en la Luna no es nada nueva y lleva impregnando montones de páignas de buen pulp casi desde el fin de la segunda guerra mundial, pero resulta agradable ver cómo, en medio de tanta mediocridad cinematográfica que tenemos en el cine comercial, de pronto brotan ideas novedosas y proyectos entusiastas que se apartan de los caminos trillados y exploran de nuevo la magia del cine con frescura y nuevos aires.

Y es que el espíritu del cine no ha muerto. Lo quieren matar, que no es lo mismo.

martes, 20 de marzo de 2012

Había que regularlo...

Con tanto Jedi suelto por ahí, tenía que aparecer, tarde o temprano...

sábado, 17 de marzo de 2012

Borderlands

"El planeta Pandora es un yermo con poca población, en el que la ley se escribe a diario entre el humo del último tiroteo. La civilización está compuesta de pequeños puestos avanzados al borde de la influencia humana, en un área llamada Borderlands. La única atracción de Pandora es una mística Cámara  repleta de riquezas inimaginables almacenadas hace eones por una cultura alienígena desaparecida.

Cazadores de fortuna, mercenarios corruptos y malhechores vagan por ahí y registran cada grano de arena en busca del tesoro. Dado que la mayor parte de la vida inteligente de Pandora son buscadores de la Cámara, la sociedad se ha ido al infierno. Los puestos avanzados y las zonas del interior son muy peligrosas. Y con cientos de miles de armas en manos de gente con el gatillo fácil ¿para qué discutir si los disparos de una ametralladora van a zanjar una discusión de un modo rápido?"

Así comienza Borderlands, la última adquisición por cortesía de JP para nuestras sesiones de tiroteos ocasionales. Se trata de un juego con toques a lo Mad Max, en el que llevas un mercenario (entre cuatro modelos) para intentar encontrar la famosa Cámara. Hasta aquí, uno más de tiros..

Sin embargo, este pequeño tesoro de Take2 (compañia de la que tengo excelentes recuerdos por su Star Crusader) tiene aspectos que lo hacen más interesante, al menos, para un servidor. Lo primero es su original estética tipo cómic, con rebordes "entintados" y colores planos, lo cual no está reñido con una excelente factura en 3d. Sólo por eso, merece un lugar destacado en la estantería.

Lo segundo, es que incorpora dinámicas de juego típicas de títulos roleros como Guild Wars. De hecho, es como un Guild Wars offline (con posibilidad de partidas online en la red o vía lan), en que puedes evolucionar tu personaje, cambiar atributos y renovar equipamiento con una total libertad. El progreso de cada personaje se guarda por separado, de modo que puedes seguir tu propia historia o avanzar conjuntamente con otros jugadores, eso sí, escalando la dificultad y recompensas según el número de participantes (de nuevo, una referencia a Guild Wars, pero esta vez a su segunda parte todavía sin publicar, lo cual me hace pensar en un claro "refrito" por parte de Arenanet..). Las áreas son instanciadas como en este juego online y la historia es interesante.

Y por si fuera poco, su estética recuerda bastante a Hell on Earth. ¿Qué mas se puede pedir?

domingo, 4 de marzo de 2012

Un recuerdo...

Han pasado ya cuatro años desde aquel 4 de Marzo en que nos dejara  Gary Gygax, tras padecer diversos problemas de salud. Probablemente, para muchos no signifique nada este nombre, mas para los que nos movemos a medias entre los mundos de fantasía y la más prosaica realidad cotidiana, es una figura de culto.

Creador, junto con Dave Arneson del primer juego de rol (Dungeons & Dragons , 1974) es considerado por muchos el genuino padre de los roleplay tal y como los conocemos. Su visionaria idea de poner estadísticas a una serie de figuras de plomo para jugar con ellas individualmente en laberintos plagados de aventuras y peligros revolucionó el mundo del ocio de un modo como no había sucedido hasta entonces.

Son incontables las partidas que se hacen a diario en todo el mundo, en diferentes sistemas y con  juegos más evolucionados, tanto en torno a una mesa como a través de internet, pero todas comparten los mismos fundamentos e ilusiones que aquellas primeras partidas que se jugaron en los setenta y con las que Gary cumplió semanalmente en su propio hogar hasta una fecha cercana a su propia muerte.

Gracias, señor Gygax, por sembrar tantos buenos ratos de ocio rodeados de amigos.

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