lunes, 30 de junio de 2014

Un mensaje en una botella

Con las vacaciones a la vuelta de la esquina vuelve a abrirse la caja de pandora que supone este blog, últimamente alimentado con raquíticas entradas alejadas del estereotipo que marcaba este sitio hace años, cuando comenzó su andadura con un nombre diferente a este. Son tendencias e impulsos, que van dando bandazos a medida que el tiempo prosigue su inexorable labor.

Lo cierto es que, paralela a la no actualización del blog ha ido una caída en picado de las visitas, que nunca fueron demasiadas todo hay que decirlo, pero que muestran un descenso en el interés del internauta medio por un blog de afición sin grandes pretensiones como este que tenemos aquí.

Ciertamente, no se pueden buscar contenidos de gran nivel en estas páginas, dada la temática que lleva, pero no deja de ser difícil escribir sospechando que nadie lo va a leer y se quede como un lugar para escribir por escribir.

Son malos tiempos para los blogueros, también es verdad, ahora que las redes sociales son el nuevo centro de comunicación en la red, con contenidos más inmediatos y con menos letras. Sin embargo, seguimos en la brecha, unas veces más activos y otras más apáticos, ofreciendo ese trocito de texto con la ilusión de los primeros tiempos, con la esperanza de que, sumidos en las corrientes de datos de la red de redes, el mensaje dentro de esta botella llegue a los más remotos rincones del mundo y que llegue el día en que alguien la encuentre varada en la orilla y decida, por curiosidad, desentrañar su contenido.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los comentarios están sujetos a moderación por parte del administrador. Te rogamos que tengas un poco de paciencia.

Entrada destacada

Aprovechar el tiempo es vivir el doble

A menudo me preguntan que de dónde saco tiempo para escribir. A menudo, la respuesta habitual suele ser una versión de «bueno, te s...