sábado, 27 de diciembre de 2014

Técnicas de inmersión y juegos de rol III: personajes creíbles

La creación de personajes más o menos creíbles en un relato o en una sesión de juego de rol, es básica para favorecer la inmersión del lector o de los jugadores. Todo debe estar en consonancia con la realidad aunque estemos hablando, paradójicamente, de ficción. El hecho de que esa ficción sea individual como en una lectura o compartida, como en un teatro o un roleplay, es lo de menos. Si los personajes no son cercanos a lo que podría esperarse en la realidad, los receptores de dicha ficción se darán cuenta de inmediato. 


Como autor, la diferencia entre un personaje vacío y uno creíble es que el segundo imita las complejidades del ser humano y nos hace sentir cierta empatía con él. Si no se da esa empatía, no se produce la comunicación entre el autor y el receptor y nuestro cerebro, que es muy sagaz para esas cosas que dependen de lo estrictamente animal, se da cuenta y notamos que algo en la credibilidad del personaje no va como debiera ir.

Se han escrito muchas cosas acerca de la creación de personajes y no vamos a entrar en debates estériles acerca de cuál es la mejor,  pues técnicas hay muchas y muy variadas. En cuanto a mi experiencia, podría añadir que me suelo basar en una serie de preguntas muy estudiadas a la hora de diseñar mis personajes de ficción.

Las diez preguntas básicas

1) ¿Qué es lo que espera de la vida? ¿Cuál es su objetivo?
2) ¿Cuál es su función en la trama de la historia?
3) ¿Cómo es su físico?
4) ¿Qué sensaciones proyecta en los demás cuando entran en contacto con él?
5) ¿Cuáles son sus gustos?
6) ¿Qué lo atrae y qué lo repele?
7) ¿Qué rasgos, acciones o expresiones son características?
8) ¿Cómo reacciona cuando está contento? ¿Y cunado está triste o irritado?
9) ¿En qué grado se va a ver implicado en la trama?
10) ¿Cuál es su pasado? ¿Dónde ha estado antes y qué hizo?

Tras responder a estas preguntas, lo ideal sería anotar las respuestas en una ficha con el nombre del personaje. Añadir antecedentes familiares y otros detalles puede ser enriquecedor o puede ser un estorbo si no va a influir en la historia. Es bueno basarse en personajes reales, en gestos, detalles, maneras de hablar y de ser de personas que hayamos conocido o con las que hayamos tenido contacto, pues esas vivencias dotarán a nuestros personajes de la chispa de la vida.

Para terminar, recordemos que de personajes planos y vacíos están las obras llenas, pero las buenas obras de la literatura, el cine o el teatro hacen vibrar algunas cuerdas en nuestro interior porque tanto el autor como los actores, en caso de haberlos, han hecho bien su labor recreando la realidad.





Si deseas saber algo más acerca de la interpretación de personajes, sigue los siguientes enlaces:









Imagen: Jack Sparrow,( http://www.disney.co.uk/pirates-of-the-caribbean/fun-and-games/downloads/)

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