7 de febrero de 2015

Generando ideas y aventuras: La Isla del Tesoro

Muchas veces, la diferencia entre una buena aventura y una mala historia de aventuras pasa por el hecho de haber trabajado bien la base. Y la base de nuestras aventuras es lo que las va a diferenciar del resto.

La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson es uno de los clásicos de la literatura de aventuras y, por supuesto, de las historias de piratas. Ha sido llevada al cine en numerosas ocasiones y adaptada al mundo de la animación otras tantas. Sus carismáticos personajes, como el Capitán Long John Silver , puro arquetipo de capitán pirata, han trascendido la obra escrita y forman parte de la imaginería popular, de modo que hoy no podemos pensar en un capitán pirata sin evitar ponerle una pata de palo y un loro sobre el hombro.

La historia de cómo se generó la idea de la novela nos puede dar una pista acerca de cómo desarrollar parte de nuestros mundos de campaña, si es que no tenemos una idea concebida de antemano:

Stevenson padecía una afección pulmonar bronquial que le retuvo desde temprana edad en su casa de Edimburgo durante largos periodos, en los cuales se aficionó a la lectura. Esta enfermedad marcaría toda su vida, la cual estuvo sazonada de numerosos periodos de descanso obligatorio por motivos de salud.

Así, en el verano de 1.889, no pudo salir de casa durante bastantes días debido al mal tiempo. Para entretener a su hijastro, Stevenson hacía dibujos que el chico coloreaba. Un día trazaron el mapa de una isla, a la cual bautizaron como "La isla del tesoro" y el escritor, espoleado por la fantástica geografía que habían trazado, decidió comenzar un relato. Los capítulos con las aventuras de los personajes en la isla fueron escritos en las siguientes dos semanas, tiempo durante el cual estuvo leyéndole a su familia los capítulos del libro a medida que los iba escribiendo. La obra que salió de aquel esfuerzo por entretener a los demás se convirtió en su obra más famosa y fue la que catapultó su carrera hasta lo más alto de la literatura juvenil de la época y lo convirtió en todo un clásico.

Esta historia es todo un ejemplo de cómo la creatividad y el tesón, cuando van cogidos de la mano, son los ingredientes más importantes de la realización personal de todo escritor. Ni qué decir tiene que también es una importante referencia en el modo de obtener una idea para una historia corta, una campaña de rol o cualquier otro tipo de relato que se nos ocurra, simplemente partiendo de un mapa medianamente hecho y de mucha, mucha creatividad.

De nuevo, la realidad supera a la ficción.





Imagen: Isla pirata , by Efraimstochter (http://www.freepik.es/)

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