sábado, 28 de marzo de 2015

Técnicas de inmersión y juegos de rol (IV): integración de nuevos jugadores

La integración de los nuevos jugadores es un reto para el director de juego y, sobre todo, para el grupo.
De cómo hagamos esta incorporación dependerán muchas cosas en cuanto a la integración del nuevo jugador, no sólo por su propia manera de encajar en un grupo ya establecido, sino por el resto de los personajes que ya llevan una trayectoria hecha.


Como jugador,  he estado en partidas que no me han aportado nada porque el secretismo entre los propios personajes de los jugadores no permitía que los nuevos (o los que llevábamos tiempo sin aparecer por la mesa de juego) se incorporasen a la trama principal. Eso conllevaba una frustración y una monotonía que hacían muy difícil participar de la magia de los juegos de rol y lo convertían en un periodo de estancia sentado con gente conocida pero deseando que terminase la sesión para poder hacer algo más productivo.

 Al final, estas cosas hacen abandonar partidas que podrían haber sido muy interesantes de haber habido un esfuerzo de cooperación por parte de todos. En estos casos, o el jugador se busca la vida y se crea una trama personal o no tiene nada que hacer.

Desde este blog siempre he apoyado e incentivado el comportamiento opuesto, es decir, que sea el propio director de juego, como responsable último de lo que se juega en su mesa, el que aporte los suficientes asideros para que el jugador nuevo pueda incorporarse a una partida a la que, recordemos,  ha venido voluntariamente.

Aquí hay algunas pautas que podemos llevar a cabo para favorecer la experiencia de juego de los jugadores que se incorporan y que puedan disfrutar de nuestras producciones de "teatro en vivo":

1 - Ten una sesión previa con el jugador para informarle del tono que tiene la historia: deberíamos poner en su conocimiento si nuestra partida va a ser narrativa o de acción, del sistema utilizado para repartir recompensas o castigos y de las reglas más elementales, especialmente si son reglas caseras o modificadas con respecto a las originales.

2 - Dale una visión global del mundo de juego: esto es muy importante si la ambientación es de creación propia o si el jugador, simplemente, no ha oído hablar de ella por pertenecer a una determinada película, serie o libro. No hace falta entrar en detalles, basta una visión por encima.

3 - Crea un trasfondo para el propio personaje: darle a un personaje unas directrices acerca de sus orígenes, nombres de lugares que conoce, el tipo de educación recibida o detalles familiares ayuda a que el jugador se vaya haciendo uno con el traje que va a llevar durante un tiempo. A veces, si hay suficiente experiencia, se pueden pactar con el jugador estos detalles. La creación activa por parte del director de juego es fundamental.

4 - Crea una trama personalizada: "¿Quién, sino yo, te ha dado un motivo para seguir viviendo?. Yo soy la fuente de la que tú manas (Tulsa Doom)". Darle al jugador una diana a la que apuntar es lo mejor que podemos hacer para que se ponga en marcha. Puede ser un objetivo a corto plazo o uno a muy largo plazo. Algo ha movido al personaje a lanzarse a la aventura y será el motor que lo impulse durante un tiempo. Lo más importante es que esa trama la ideemos integrándola en nuestra trama personal o entrelazada con la de otro/otros personajes ya existentes. Dejar las cosas en el aire como "Vale, sois amigos y acabáis de encontraros" o "Vale, habéis sido contratados por el mismo patrón para un trabajo" es dejar demasiadas cosas en el aire y entrar en vaguedades. Los nexos de unión entre los personajes serán bastante débiles y es fácil que no lleguen a cuajar si no hay habilidad o experiencia por su parte o por la nuestra.

5 - Dale una responsabilidad al personaje: hacerlo portador de un objeto o de una información necesaria para nuestra trama hará que los demás jugadores tengan algo a lo que agarrarse a la hora de interaccionar con el recién llegado.

6 - Asígnale un tutor: enganchar al nuevo personaje con otro existente, especialmente si hay colaboración por parte del otro jugador, hará que la integración empiece a ser más fácil. Esto es muy útil si el nuevo jugador no está muy familiarizado con la ambientación o carece de experiencia.

7 - Da ejemplo: haz que los personajes no jugadores interactúen frecuentemente con el nuevo miembro, ya sea para pedirle tanto favores como responsabilidades y que eso conlleve una atención especial por tu parte. Si esa interacción conlleva que el personaje tenga retos que superar, aumentaremos su interés y otros jugadores pueden intentar entrar en dicha comunicación de una manera activa, al mismo tiempo que aumentamos la autoestima del nuevo jugador si no conocía a los demás jugadores de la mesa.

Recuerda que un nuevo jugador siempre es alguien que se ha incorporado a tu público y, como escritores y autores de ficción, nos gusta tratar bien a nuestro público.


Para saber más:

http://www.altonivel.com.mx/41254-6-pasos-basicos-para-integrar-equipos-de-trabajo.html

http://www.buenosnegocios.com/notas/254-5-actividades-fortalecer-el-trabajo-equipo

http://oficinaybienestar.com/n/5081/tecnicas-de-integracion-de-equipos-de-trabajo.html





Imagen: "Glowing puzzle pieces", by Denver (http://www.rarewallpapers.com/digital-art/glowing-puzzle-pieces-1723/)

Entrada destacada

Penny Dreadful y Dime Novels