sábado, 18 de julio de 2015

Diseñado para ser útil

Tener en mis manos los primeros ejemplares impresos de Mundos Fantásticos es como una promesa hecha realidad, algo palpable que hace que se me salten las lágrimas de emoción.

Ahora, tras dejar pasar los momentos de contemplación y éxtasis pertinentes que todo autor se debería permitir al ver su obra en sus propias manos, viene el análisis del material y veo que cumple sus funciones a la perfección.


A un servidor, que proviene del mundo de la docencia y que respira por todos sus poros el placer de enseñar al que no sabe, no se le podía pasar la ocasión de hacer algo didáctico y manejable, algo que yo hubiera querido tener hace mucho tiempo, pero que no había sido capaz de encontrar.

Cuando algo no existe hay que inventarlo...

Por eso decidí que un libro como Mundos Fantásticos debía ser una guía práctica para el usuario. Tenía que enseñar y tenía que ser útil.

Como algunos ya saben, soy un defensor a ultranza del formato electrónico por lo poco que ocupa, por su versatilidad (se puede cambiar interlineado y tipografía) y porque prácticamente puede llevarse en cualquier dispositivo con una pantalla adecuada, como una tablet, un smartphone y, por supuesto, un lector e-book. Por eso opté por una primera versión electrónica, para que cualquier usuario pudiera llevarlo a cualquier parte, subrayar y tomar anotaciones como si de un libro de papel se tratara. Esto es algo que permiten la mayoría de lectores, aunque en especial me enamoré del Kindle por la facilidad que ofrece para todo ello.

Sin embargo, el formato papel también era algo demandado por un determinado público y debía mantener las mismas características que su equivalente electrónico. Es decir, tenía que ser útil.

Así pues, decidí ajustar los parámetros una y otra vez (de hecho, ha pasado por hasta veinticuatro versiones diferentes hasta dar con la buena) y el resultado que hoy tengo en mis manos, me parece impecable, a pesar de que esté un poco feo que lo diga su propio creador.

¿Qué lo hace tan útil?

1) Cabe en cualquier sitio: Escogí un tamaño cómodo para poder llevarlo en un bolso (5,06 x 7,81 pulgadas, es decir, unos 13 cm de ancho y 20 de alto, aproximadamente). Es un tamaño sobre el que tenía mis dudas, pero que ahora veo como ideal. Prácticamente es un formato de bolsillo. El lomo tiene un grosor de 5 mm, así que su espesor no es un problema si lo queremos llevar incluso dentro de una carpeta con otros manuales o en el bolsillo interior de una chaqueta. 

2) Puedes subrayarlo:  Los que manejamos manuales de juego y los manoseamos hasta lo indecible, gustamos de subrayar todo aquello que nos interesa. Por eso la tipografía es un Times New Roman del 12, con interlineado de 1,50. Para este tamaño de libro, es una delicia para la vista (al menos, para la mía, que no anda muy bien, como la del 90% de los roleros que conozco...)

3) Puedes tomar notas: tiene márgenes amplios y muchos espacios para hacer anotaciones personales. Esto es algo que siempre he querido tener en un manual. De hecho, mis manuales están llenos de anotaciones, reglas caseras y otro tipo de cosas que se me ocurren cuando les doy mil y una vueltas. La idea no es nueva, ya que proviene de un material que conozco muy bien: los libros de texto. Si eres de los que te gusta escribir en los libros ¡adelante!

4) Es didáctico: cada capítulo aborda un aspecto diferente del diseño de mundos y, además, hay un buen montón de listas de cosas a tener en cuenta. Esto vale para ambas versiones (física y digital), pero tenía que ponerlo también aquí porque me parece que es su característica primordial y lo que le da sentido como libro de consulta.

Para terminar, el trabajo de Creative Space es magnífico y los materiales son excelentes. con un acabado estupendo y muy profesional que me ha sorprendido mucho y ha hecho que me decida por seguir publicando cosas con ellos. Tengo muchos proyectos por hacer y me gustaría que todos estuvieran tan bien hechos, la verdad.

Y esto es todo.

No soy de los que dan la lata con el autobombo ni lo definiría como "la guía definitiva" porque no creo que sea para tanto. Sólo es un libro. Seguramente se le pueden sacar algunos defectos, como la ausencia de ilustraciones interiores (la versión electrónica no las tenia), pero la verdad es que estoy muy contento con el resultado, porque es exactamente lo que había ideado: un libro práctico.

Para terminar, ignoro si se venderán muchos o pocos ejemplares, aunque sí que me gustaría que fueran de utilidad a sus dueños y les ayudaran en la fascinante tarea de crear sus propios mundos de fantasía.

Un saludo,

Francisco Tapia


Si quieres conseguir un ejemplar, puedes seguir este enlace o cualquiera de los que hay en este blog. Para cualquier otra cosa, ya sabes dónde estoy.

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