viernes, 27 de noviembre de 2015

Rol por web

Entre los millones de comunicaciones diarias en el mundo,
también hay sitio para que existan los dungeons virtuales
Todos los aficionados a los juegos de rol, saben que es necesario disponer de algunas horas libres para poder practicar nuestro hobby. Sin embargo, la realidad es que, a medida que nos vamos llenando de obligaciones, disminuye nuestro tiempo libre. Por suerte, la tecnología nos permite saltar también estas barreras.

En la red de redes podemos encontrar foros y chats donde seguir practicando nuestra afición favorita, así como se pueden encontrar comunidades de roleros en diversos mmorpg, tal y como comenté en los artículos  Roleros virtuales del siglo XXI y Una alternativa más, por citar dos de ellos.

Últimamente, además, se han incorporado nuevas modalidades, tales como las partidas a través de Hangouts, lo cual es sinónimo de que sigue habiendo un interés más que creciente por este modo de compaginar los juegos de rol con otras actividades y compromisos de la vida cotidiana. Los que me estén leyendo y tengan hijos, ya saben de lo que estoy hablando, al igual que los trabajadores con turnos atípicos...

Hasta la fecha, yo he tenido la gran suerte de disponer de un grupo consolidado de jugadores y numerosas partidas. Sin embargo, la vida da muchas vueltas y, muy a mi pesar, me he visto obligado a permanecer convaleciente en mi propia casa, razón por la cual he vuelto a visitar algunos de esos entornos virtuales, descubriendo de paso que tengo más cosas que hacer que conectarme todos los días, especialmente ahora que estoy terminando mi próximo libro.

Comunidad Umbría, una de
las páginas para jugar online
Y aquí es donde entra el rol por web. Cómodamente, se establecen unos plazos para entregar los turnos al director de juego el cual, en un alarde de productividad, se encarga de resolverlos. Los sistemas al uso suelen disponer además de mecanismos para tirar dados virtuales y elaborar hojas de personaje, de modo que el director de juego puede seguir utilizando el azar para resolver situaciones, tal y como haría en una mesa.

Frente a sus inconvenientes (no inmediatez, esporádicos abandonos por parte de jugadores o incluso por el director de juego), para los aficionados a la escritura es una buena oportunidad de seguir practicando, ya sea como jugador o como director de juego. En el fondo, no deja de ser un medio más de llevar la narrativa a las mesas de juego, aunque sean virtuales como esta.

En conclusión, de las alternativas que existen me parece que es la más acertada, ya que no requiere una presencia física constante y permite el uso adecuado del lenguaje escrito, lo cual siempre es de agradecer. Sus inconvenientes siguen siendo, como de costumbre, los ocasionados por el factor humano. Frente a eso, rigen las mismas normas que en la mesa de juego, y es tarea de los directores establecer las pautas que se deberán seguir en la partida, así como admitir o rechazar a aquellos jugadores que pudieran ser la fuente de problemas. 

Como de costumbre, el buen criterio y el sentido común siguen siendo los mejores criterios.


Si deseas saber más acerca del Rol por web, consulta los siguientes enlaces:
Comunidad Umbría
El rol de siempre online
Fantasy Rol (foro)

viernes, 20 de noviembre de 2015

Proyecto librojuego: novedades y cambio de planes

¡Ya podía ser así mi portada!
¿Dónde hay que firmar? 

Una semana más, seguimos en la brecha, a pesar de todas las dificultades que estoy teniendo para poder estar operativo, recuperándome como estoy de una intervención quirúrgica bastante molesta. ¡Pero hay que seguir al pie del cañón!

Entre paracetamol y paracetamol, he ido sacando algo de tiempo para escribir y seguir perfilando el  proyecto de librojuego en el que llevo embarcado desde Agosto, más o menos. No requiere que me mueva especialmente y hace que las horas pasen rápido en una fase de mi vida en la que se me pide que vaya despacio, así que he tenido mucho tiempo para reflexionar y retocar.

En general, las cosas de la escritura también van despacio. Empiezan poco a poco, creciendo día a día pero, cuando te das cuenta, han crecido y se han desarrollado casi por arte de magia. Estoy hablando de que el libro está casi terminado, después de haber sido reescrito casi por completo. Evidentemente, todavía falta pulir el acabado, el "gran final" como se le suele llamar en muchos juegos, aunque en este libro en concreto haya muchos más finales alternativos, no necesariamente malos, pero sí diferentes.

En cualquier caso, dentro de muy poquito tendré que empezar con la revisión del texto, la búsqueda de un ilustrador o ilustradora para la portada (ya tengo en mente a un par de personas que se dedican al diseño freelance), hablar con el dibujante que va a hacer las ilustraciones interiores y empezar a mover los hilos de la maquetación y publicación en general, amén del registro en la propiedad intelectual o el trámite del ISBN. No va a ser tarea fácil, dado el elevado nivel que he observado en algunos proyectos muy recientes, pero será el primero de mis librojuegos que verá la luz, lo cual es para mi un paso más que importante.

Por desgracia, y todo hay que decirlo, apenas esté en la calle alguien lo subirá a alguna web pirata de un modo gratuito (o no), pisoteando todo el esfuerzo que ha costado sacarlo adelante. Algunos me dirán que el pirateo supondrá una publicidad gratuita, especialmente si gusta el libro, pero eso no quita para que sea una falta de respeto a todo este trabajo. A mi trabajo, quiero decir.

Quizá uno de las consecuencias más inmediatas de todo esto es que haya decidido cambiar de planes y ofrecer, al principio, la versión en papel antes que la electrónica. Francamente, me da mucha pena, pues sigo considerando el formato electrónico como un gran avance, pero esto es ya una cuestión de supervivencia. Hay que recuperar algo de dinero o, por lo menos, evitar que se lo quede otro. Más adelante, cuando haya recuperado parte de la inversión, quizá me plantee otra vez el formato electrónico y darlo a conocer en todas las plataformas que pueda, pues soy consciente de que ese es el camino del futuro, pero de momento "hay que vivir el presente".

Espero poder ofreceros, queridos lectores, algo más jugoso muy, muy pronto.
¡No leemos!




Imágenes:
La imagen mostrada es una composición hecha por Francisco Tapia de dos materiales distintos:
- Marco de la colección "Lucha Ficción" (Ediciones Altea 1984 -1989)
- portada del nº140 de "Buffalo Bill Border Stories", Ingraham, Prentiss, 1843-1904. (New York : Street & Smith, 1910) https://swco-ir.tdl.org/swco-ir/

viernes, 13 de noviembre de 2015

Un retorno muy esperado

En 1984, Ediciones Altea publicaba en España El Hechicero de la Montaña de Fuego, el primer libro escrito por los británicos Steve Jackson e Ian Livingstone, título que ya había sido publicado dos años antes por Puffin Books como The Warlock of Firetop Mountain. Ilustrado por Russ Nicholson, se trataba del primer librojuego que dio origen a toda una generación de libros interactivos, en los cuales se utilizaba un sistema de dados para introducir algo de aleatoriedad.

La idea de sus creadores era llevar la emoción de las partidas de rol a un entorno más manejable y para un único jugador. Algo de esto ya existía en las aventuras en solitario que venían con algunos manuales (por ejemplo, la búsqueda del hechicero Bargle el Infame en la primera edición de Dungeons & Dragons, la de la famosa “caja roja”), en las cuales se le ofrecían al jugador unas reglas simplificadas para la ocasión. En cualquier caso, había que tener el manual del juego para jugarlas y no solían ser sistemas de juego sencillos, razón por la cual Livingstone y Jackson decidieron simplificar las cosas al máximo mediante un sistema con dos dados de seis caras y tres características:  Skill, Stamina y Luck (traducidas originalmente como Destreza, Resistencia y Suerte)

Sigue leyendo el artículo completo AQUÍ




(Imagen: portada del Hechicero de la Montaña de Fuego, por Ediciones Altea, 1984)

jueves, 5 de noviembre de 2015

Cuentos de Terror y Fantasía

Al igual que hice el año pasado, pienso participar en el Certamen Internacional de Microrrelato de Terror y Fantástico, organizado por Walskium Magazine, porque me parece una meta bastante asequible y porque la temática me atrae, al igual que lo hizo en la anterior edición, en la cual participé con el cuento ¡Nunca más!, de ambientación  decimonónica.

Por desgracia, he ido dejando escapar los últimos concursos literarios que me interesaban por un tema típico de nuestro tiempo, que no es otro que el propio tiempo o, para ser precisos, la carencia de él. No es que me haya dedicado a estar haciendo otras cosas (que también), sino que he estado empleando mis recursos en llevar a buen puerto mi proyecto de librojuego, el cual goza de excelente salud hasta la fecha.

Escribir cuentos en una época en la que la obsesión es escribir novelas, es algo que me gusta por aquello de ir en contra de la corriente general. Aun así, no descarto escribir algún día una, pero no me parece prioritario. El cuento, que es un poco la hermanita pobre de la literatura, tiene para mí una chispita de vida que no siempre encuentro en las novelas. Quizá es por eso por lo que me gustan tanto.

Mi afición a leer y escribir cuentos no creo que sea ni por pereza ni por falta de hábito de lectura, sino más bien por todo lo contrario. Es más, he de confesar que soy adicto al "zapping" literario, esto es, leer varios libros a la vez, que no es lo mismo que simultáneamente. Como en la buena mesa, de vez en cuando me da por leer un cuento, porque para mí es como el trago de agua en las comidas o el jengibre en el sushi: te permite cambiar de sabor en un instante y preparar los sentidos para otro completamente distinto.

Muchos de mis autores favoritos, algunos de los cuales han sido casi como mis mentores literarios, fueron o son grandes escritores de cuentos:  H.Quiroga, Asimov, Lovecraft, Poe, E. Howard y Stephen King, entre otros. Mis estanterías (o mi lector de libros electrónicos) están plagados de sus relatos y, a veces, me basta con coger uno de los libros y leer un relato al azar para cambiar de registro mental y ver las cosas de otro color, porque los cuentos tienen la fuerza de los alimentos concentrados, como píldoras de energía para un aficionado a la escritura.

Como ellos, yo también escribo cuentos y espero tener muchos escritos a lo largo de mi carrera, a pesar de que para algunos sea una especie de literatura menor. 

¿Novela? Quizá algún día.

De momento, me quedo con el cuento, y que cada cual lo interprete como le dé la gana...



Imagen: Cartel oficial del Certamen Internacional de Microrrelatos de Terror y Fantasía (www.walskium.com)

Entrada destacada

Hablemos de librojuegos