sábado, 12 de noviembre de 2016

Cómo organizar las tramas de un relato sin perder la cabeza

Señal de tráfico para mantener un paso libre.
Cuando empecé en esto de la escritura, poco más o menos por la época en la que empecé a tontear con los juegos de rol y los librojuegos, yo iba un poco a mi aire, sin planificar lo que iba a escribir y dejando que las ideas fluyeran libremente, sin importarme demasiado el rumbo que llevaran las cosas. Evidentemente, el sistema tenía un fallo de base, que no es otro que el no saber exactamente a dónde nos van a llevar determinadas tramas o qué va a ser de algunos personajes concretos. En ese sentido, yo estaba un tanto perdido porque pensaba que las cosas había que hacerlas así.

Mucho más tarde, aprendí que la narrativa tiene su propio ritmo y sus propias pautas, que hay que dejar que la creatividad fluya pero siempre por el cauce que nosotros le marquemos para que el río no se nos desborde y tengamos que abandonar el proyecto antes de tiempo porque no sabemos qué hacer con él.

Por supuesto, que existe el método de la escritura descuidada, esto es, ir escribiendo sin ton ni son y cuantas más palabras mejor. En eso se basan algunos retos como el Nanowrimo y es una técnica que yo también empleo cuando tengo que dejar salir un texto que empieza a presentar ciertas complicaciones. El inconveniente de la escritura descuidada es que luego hay que hacer una revisión importante del texto y una reestructuración del mismo, lo cual equivale en la práctica a una redacción casi completa. Puedes aprender un poco más acerca de la revisión en Revisar es calidad.

Existen muchas técnicas diferentes de hacer una trama, con los pasos clásicos (inicio, nudo y desenlace) pero hoy voy a presentarte un método para representar esta información y tenerla por escrito. Esto es especialmente útil para los juegos de rol, en los cuales hay más de un final posible.

Método de la diagonal


1) Coge una hoja de papel y traza una línea que la cruce de esquina a esquina. Esta línea es el esqueleto central en el que vas a enhebrar, como si de las cuentas de un collar se tratase, los eventos y subtramas importantes de tu relato o aventura para rol.

2) Escribe el detonante de la historia en la esquina superior, al principio de la línea: esta es la situación que da inicio a la aventura y que cambia las vidas de los personajes o los motiva a lanzarse a la aventura.

3) Escribe el objetivo principal de la historia al final de la línea, en la esquina opuesta: evidentemente, se trata del final más probable y no tiene por qué llegarse a él de manera obligatoria si no queremos que nuestros personajes vivan una especie de road movie sin opciones. Un guión así es plano y aburrido y nuestros jugadores no nos agradecerán precisamente el que los llevemos de la manita. Los lectores de nuestros relatos, tampoco.

4) Empieza a recorrer la línea de arriba a abajo, tomando notas a izquierda y derecha: toma notas acerca de localizaciones, personajes principales (no protagonistas) y secundarios, objetivos secundarios (conseguir un objeto, hablar con alguien o escapar de un peligro, por poner tres ejemplos de cómo rellenar este apartado), así como de las principales subtramas que puedan surgir a causa de las interacciones con el entorno.

5) Separa las subtramas con ramales horizontales en el punto en el que se produzcan y crea su propia línea temporal: esto permitirá saber, en líneas generales, qué podría ocurrir. Utiliza otra hoja de papel o una tarjeta de cartulina para esa trama en concreto si crees que va a tener el suficiente peso como para que le dediques el esfuerzo.

6) Remata las subtramas con los correspondientes finales: es necesario cerrar nuestras historias, siempre con la perspectiva de posibles modificaciones.

7) Empieza a escribir, tomando como referencia el guión.

Este método, como has visto, sigue un patrón ordenado que nos permitirá tener un mapa de ruta de nuestro proyecto mucho antes de empezar a escribirlo. Al mismo tiempo, si hemos sido previsores y hemos dejado espacio suficiente para hacerlo, nos permitirá introducir modificaciones en el mismo de una manera sencilla y cómoda, las cuales podremos explorar sin perdernos, especialmente si tenemos muchos frentes abiertos al mismo tiempo.

Espero que te haya sido muy útil. ¡Hasta la semana que viene!




Fuente imagen: Sign by Dani Simmonds

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