11 de marzo de 2017

Personajes en femenino

Tauriel

Este artículo ha generado algún malestar y es una reelaboración del mismo, siempre desde la óptica de la mejora, se entiende. Sé que es un tema delicado, especialmente en los tiempos que vivimos, así que vamos a dejar claro que en ningún momento se trata de un alegato machista ni nada parecido, sino de una ayuda que viene a suplir algunas carencias que se ven en las mesas de juego de rol, así como en algunos relatos fantásticos de dudoso gusto.

Los estereotipos, que no los arquetipos, son muy peligrosos por la carga ideológica que conllevan y pueden hacer (de hecho, lo hacen) mucho daño, en especial cuando encuentran acomodo entre las posturas más radicales y, por tanto, menos racionales, tanto en un sentido como en otro.

Dicho esto, pasemos al artículo en sí.

Hoy, sin ánimo de crear polémicas, vamos a hablar de los personajes femeninos, independientemente de la raza, ya que en los mundos fantásticos tienen cabida muchas realidades diferentes y muchas diferencias culturales que los hacen, precisamente, distintos al nuestro. Lo que vamos a ver aquí es, sobre todo, un acercamiento psicológico a personajes «humanizados» y no una tesis doctoral y, desde luego, tendría que ser aplicado con matices a otras razas de fantasía, como los orcos, por poner un ejemplo.

La base de la interpretación en los juegos de rol es la capacidad de poder asumir características psicológicas diferentes a las nuestras y divertirse con ello. Hacerlo con estilo es, desde luego, la guinda del pastel.

Sin embargo, demasiadas veces hemos visto en nuestras mesas a jugadores que no saben cómo ponerse en la piel de un personaje del sexo opuesto, lo que acaba degenerando en un conjunto de pseudo-prostitutas, lolitas y similares o, más comúnmente, en un «Bueno vale, aquí pone chica pero me da igual». Este artículo intenta aportar un poco más a la interpretación pura y dura.

Hombres y mujeres comparten muchas cosas, pero también presentan grandes diferencias en cuanto a su manera de entender el mundo y todo lo que conlleva el día a día.


Todo empieza hace miles de años

Desde el punto de vista de los expertos, las diferentes maneras de ser y de pensar de hombres y mujeres tienen mucho que ver con el modo en el que nuestra especie ha ido mezclando evolución y cultura. Biológicamente hablando, los machos de los mamíferos suelen estar físicamente más desarrollados que las hembras, a la par que son más proclives a la acción pura que sus compañeras. Para ello hay una buena razón, pues la naturaleza tiene previsto que compitan entre sí por demostrar quién es el más fuerte o el más ágil. Esto mismo hizo que se dedicaran a la caza y a ser los «proveedores» del clan. ¡A cazar mamuts, muchachos!

En cambio, las hembras de los mamíferos suelen estudiar a los machos y eligen al más capacitado para perpetuar la especie, sobre todo mientras ellos se están zurrando de lo lindo sin enterarse de nada. Fueron las primeras que organizaron grupos para recolectar frutos y plantas mientras los hombres corrían delante de los lobos y detrás de los mamuts, lo que las convertiría en perfectas organizadoras con un amplio dominio de los colores y sus tonos (esencial saber si un fruto verde produce diarrea o no).

Cómo interpretar a personajes femeninos

Para evitar los estereotipos, podemos dar unas pautas para desarrollar personajes femeninos más o menos creíbles:

1) Las chicas macizas en cota de malla sexy no tienen futuro: esto es un estereotipo machista que ha dominado el panorama de la fantasía desde sus inicios y que ha sido (y es) el motor de la industria dedicada al consumidor masculino. En general, nadie (ni hombres ni mujeres) va por ahí luciendo palmito para que le den un estacazo. Las armaduras se diseñaron para cubrir, no para mostrar, por lo que si pretendes es llevar a tu guerrera a la batalla y pretender que sobreviva, es absurdo ir enseñando el muslo o llevar un escote de infarto. No, las armaduras son para proteger hasta el último centímetro de nuestra preciada anatomía de los impactos del enemigo así que, cuanto más chapa, mejor. Aquí la única que luce pierna es Valeria en Conan el Bárbaro, y es porque daba «postureo».

2) La llamada intuición femenina no es un mito: desde luego, ya que la mujer viene con el software de mamífero preinstalado, y eso es porque tendrá que cuidar de una criaturita que no sabe ni jota de palabras y cuyas necesidades vitales dependen del cuidado de la madre. Esta atención al detalle hace que la comunicación no verbal de las mujeres sea mucho más rica que la de los hombres (Pease, Allan. El lenguaje del cuerpo. Barcelona: Ediciones Altaya SA, 1664), muy a pesar de estos, y una de las razones por las que los hombres, más toscos y directos, no se enteran de muchas de las cosas que se dicen las mujeres sin palabras. Si quieres interpretar a una mujer, deberías tener en cuenta ese tipo de cosas, y solicitar al director de juego tiradas de percepción social por dichas intuiciones.

3) Cuidan los detalles: la propia capacidad intuitiva de los personajes femeninos hace que su vivencia sea mucho más amplia que la de los masculinos, lo que repercute en el modo de almacenar los recuerdos y de percibir los sentimientos ajenos. Con esto no estamos diciendo que sean proclives a las ñoñerías, sino que dan más valor a algunas cosas, como la vestimenta con cierto estilo o la organización práctica de los espacios, mientras que a sus compañeros varones suele darles casi igual. Un ejemplo de esto lo podemos encontrar en la saga de Geralt de Rivia, concretamente en el capítulo en el que Triss Merigold va a Kaer Morhen y decide hacerse cargo de Ciri porque los brujos son bastante torpes para ello (Sapkowski, Andrzej. La sangre de los elfos. Madrid: Alamut, 2011).

4) Aportan soluciones indirectas: a esta manera de procesar la información se la denomina pensamiento lateral y es una manera de enfocar los problemas desde una perspectiva que no es la más directa, lo cual permite explorar soluciones que de otro modo podrían pasar desapercibidas. Se trata, pues, de pensamiento creativo. Los hombres tienden a pensar en línea recta (de nuevo, el cazador), cuando a veces lo mejor no es romper el muro sino rodearlo. Por tanto, a la hora de interpretar a una mujer (human, elfa, orca o lo que te dé la gana), puedes permitirte esa licencia si eres una persona creativa. Creo que todos los que jugamos a rol o escribimos lo somos, así que no debería haber demasiado problema con ello o, simplemente, dejarlo pasar.
Si quieres saber más, puedes seguir este enlace: http://blogs.woman.es/fitness-emocional/2016/03/03/pensamientolateral/

5) No son el «sexo débil»: la mitología está llena de diosas guerreras, así que no son un oponente despreciable. De nuevo, el estereotipo machista ha dominado el pensamiento durante siglos, cuando la realidad es que biológicamente no hay demasiadas diferencias en cuanto a capacidades físicas, tal y como empiezan a demostrar ciertos estudios. Ciertamente, la masa muscular de los hombres es mayor (¡diseñados para el combate y los cabezazos, oiga!), pero el cuerpo de la mujer lo compensa con una gran coordinación y, no nos engañemos, con una mayor resistencia al dolor y al cansancio. De hecho, su esperanza de vida es mayor que la de sus compañeros. En cuanto a la masa muscular, es algo que se consigue con entrenamiento, aunque el metabolismo es ligeramente diferente en ambos sexos.
Si quieres saber más acerca de esto, sigue este enlace: https://www.vitonica.com/anatomia

6) No son «rubias tontas»: esto ni debería estar recordándolo, pero seguro que hay algún antropopiteco que piensa que las mujeres se encuentran en un estado intelectualmente inferior o algo parecido. Nada más lejos de la realidad, para disgusto de alguno. De hecho, el pensamiento lateralizado hace que sean capaces de aportar soluciones nuevas a problemas viejos, lo que indica más bien lo contrario.Si llevas un personaje femenino, su intelecto viene de serie como en toda sus especie, sean hombres o mujeres. Eso sí, parece ser que los cerebros son ligeramente distintos, siendo el del hombre de mayor volumen para capacidades similares.
Si quieres saber más, sigue este enlace: http://depsicologia.com/diferencias-entre-hombres-y-mujeres/

7) Son creadoras de vida: tanto si tienen descendencia como si no, su carácter protector hace que enfoquen el mundo de las necesidades de una manera diferente a la de los hombres. Esta polaridad femenina es una fuente de energía natural poderosa, que tiene su plasmación en la mitología. No en vano, las diosas creadoras de vida y las destructoras suelen ser las mismas, dado el carácter que adopta la madre en los primeros años conscientes del niño. En ningún momento se supone que la mujer vaya a buscar la sumisión a un hombre para que la convierta en una fábrica de hijos, pero sí que es cierto que mostrará más empatía hacia los que necesiten de su ayuda que en el caso de los compañeros masculinos. La diferencia de roles entre hombres y mujeres (entendida como algo psicológico, no necesariamente fisiológico) es lo que se denominan imágenes maternas y paternas y forman parte de nuestro crecimiento como personas (Fromm, Erich. El arte de amar. Ed. Paidós, 2004).

Estas serían, por encima, algunas de las cosas que habría que tener en cuenta a la hora de crear o de interpretar a los personajes femeninos. Por supuesto, que se trata de generalizaciones y que puede haber muchas variaciones, pero es una buena guía para empezar. Si quieres disfrutar, te recomiendo que leas cualquiera de los libros de la escritora Matilde Asensi, porque seguro que te van a encantar sus personajes. Otra autora que te recomiendo es Rosa Montero. Sus dos novelas de ciencia ficción (Lágrimas en la lluvia y El peso del corazón) están repletas de personajes femeninos (uno de ellos, una replicante de combate) no estereotipados que seguro sabrás apreciar.

Por lo demás, tengo que dejaros. Esta semana iba a hablar un poco más acerca de cómo está estructurado Hijos de la destrucción, pero he preferido rescatar este artículo del cajón en una ocasión tan especial. Lo dicho: felicidades a todas las mujeres, guerreras o no, de vuestros mundos fantásticos.

Si quieres saber un poco más, sigue estos enlaces:






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Nos leemos...



(Imagen: Tauriel, de la película El Hobbit, un viaje inesperado, de Peter Jackson)

1 comentario:

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