sábado, 29 de abril de 2017

Técnicas de narración: acompañantes con salero

Gollum
En artículos anteriores hemos tratado ya algunos de los aspectos más relevantes a la hora de crear personajes creíbles, que impacten y que nos transmitan emociones, así como de algunas de las cosas que podemos hacer con ellos sin llegar a matarlos. Sin embargo, nuestros protagonistas no están solos en la vida y, a menudo, van acompañados de una serie de personajes satélites que son, o deberían ser, algo más que un decorado. Estamos hablando de los acompañantes.

En la literatura de fantasía, como heredera del género de las novelas de aventuras, la presencia de los grupos de personajes tiene una larga tradición. Esto es palpable de un modo especial en las obras derivadas del estilo Dungeons&Dragons, aunque no son las únicas. En este tipo de novelas, existe una especial tradición de «héroes itinerantes», que viajan de un lugar a otro en busca de un destino, por dinero o por afán de aventuras. De hecho, la propia mecánica del juego ya favorece este tipo de agrupamientos, algunos de cuyos orígenes ya analizamos en Combatiendo al mismo enemigo.

Sea como sea, a menudo el camino de estos aventureros se entrelaza con el de otras criaturas de mayor o menor importancia, algunas de las cuales pueden llegar a alcanzar cierta relevancia si son especialmente carismáticas o si sus objetivos modifican de modo apreciable la trama principal. Estos son los acompañantes o compañeros de camino.

Acompañantes arquetípicos

Según su función narrativa, podríamos tipificar a los acompañantes según varios arquetipos, algunos de los principales son:

1) El patrón: precisa de los servicios del protagonista y decide alquilar sus servicios. Sus motivaciones pueden ser meramente comerciales, pero podrían ser más oscuras. A fin de cuentas, es el que paga y es el que pone las condiciones del servicio, lo cual puede incluir la exigencia de acompañarlo en su misión para comprobar que realmente cumple con los términos de lo pactado o para deshacerse de molestos testigos una vez que la misión ha sido cumplida.

2) El seguidor leal: algo ha llamado la atención de este honrado ciudadano y lo impulsa a seguir a determinado personaje, quizá motivado por la admiración. Es un recurso muy utilizado cuando deseamos que nuestro público empatice con un protagonista serio o, incluso, oscuro. El ejemplo más popular es el dúo Batman y Robin. Sea como sea, esta es la oportunidad de oro para complicarle la vida al personaje, ya que la sola motivación no basta para seguir con vida en medio de las aventuras y el seguidor fiel puede meterse en más de un problema o, de modo ocasional, solucionarle algún problema a la estrella de nuestra historia.

3) El protegido: la vida de este personaje secundario se encuentra amenazada de algún modo, lo que significa que necesitará de la protección del protagonista, ya sea porque ha hecho algún tipo de pacto, por saldar una deuda contraída en el pasado, o por un pago más o menos sustancioso. En cualquier caso, este protegido tiene suficientes enemigos como para complicarle la vida a nuestro héroe de muchas maneras. De la relación personal que mantenga con el protagonista pueden surgir interesantes situaciones, ya sean de amistad, lealtad o romance, por citar tres.

4) El vengador: acompaña al protagonista y a sus compañeros por una cuestión de conveniencia, pues los necesita para alcanzar sus objetivos de su venganza contra una tercera parte. En algunos casos, y siempre dependiendo de su equilibrio mental, puede llegar al extremo de considerar al grupo como prescindible, ya que lo único que le importa es consumar su venganza a toda costa. Ni qué decir tiene que esto abre la puerta a un sinfín de posibilidades narrativas.

5) El acompañante problemático: independientemente de sus motivaciones iniciales para seguir al protagonista, la función de este personaje no es otra que la de poner a prueba la paciencia del mismo. Puede que se trate de hábitos molestos (hablar constantemente, repetir gestos de una manera obsesiva, mascar tabaco) o de situaciones especiales (una enfermedad grave o incapacitante), pero su presencia es un estorbo más que una ayuda en la consecución de los objetivos de nuestro héroe. Si está bien hilada, esta relación puede ser uno de los motores que impulse el crecimiento personal de nuestro personaje principal.

6) La mascota: puede que se trate de un animal especialmente fiel a uno de los personajes, o puede que se trate de un compañero animal de naturaleza mágica, como las monturas de los paladines en ambientaciones basadas en Dungeons&Dragons. Su presencia nos brinda la oportunidad de apelar al corazoncito de nuestro público, ya que la inclusión de animales en las historias toca muchas teclas en el inconsciente. Por otro lado, las capacidades sensoriales, motoras o de combate de las mascotas son un apoyo y un complemento a las de nuestros héroes. Un ejemplo es Guenhwyvar, la pantera mágica de Dritzz Do’ Urden.

7) El prisionero: en este caso, el protagonista o sus amigos han logrado capturar a un enemigo y hacerlo su prisionero, o han sido contratados por una tercera parte para su custodia. En cualquier caso, debe ser transportado del punto A al punto B, a ser posible de una pieza, lo que puede dar lugar a muchas complicaciones por parte del narrador, las cuales pueden incluir posibles rescates, intentos de fuga y, por supuesto, intentos de empatizar con sus carceleros.

8) El traidor: su camino se cruza con el del protagonista, pero no es fruto de la casualidad, sino de una estrategia finamente calculada, pues su objetivo no es otro que el de hacerse pasar por un compañero fiel y aprovechar la vulnerabilidad que da la confianza para asestar el golpe final cuando su víctima menos se lo espera. Es obligatorio que haya tenido relación con el pasado de algunos de los protagonistas, pero de un modo indirecto, pues de otro modo sería reconocible. Lo interesante, desde el punto de vista narrativo, son todas las posibilidades que ofrece al narrador para trazar giros argumentales en la trama, incluyendo la retirada definitiva o temporal de personajes relevantes.

9) El contrapunto cómico: la presencia de este personaje, al igual que en el seguidor fiel, es dar un apoyo narrativo a personajes oscuros o demasiado serios, de modo que nuestro público pueda empatizar con más facilidad. Sus comentarios o actuaciones rompen la solemnidad o gravedad de algunos sucesos, aportando con ello un respiro que suaviza las situaciones y las hace más fáciles de sobrellevar, especialmente si tenemos un público juvenil. Un ejemplo de este tipo de acompañantes sería el ladronzuelo conocido como «Ratón» en la película Lady Halcón, pues de ese modo compensa a unos personajes trágicos y serios como Navarre e Isabeau. Sin este personaje, la historia sería bastante intragable por lo hierático de sus protagonistas.

Por supuesto, la mezcla de estos arquetipos puede dar lugar a combinaciones más que interesantes. A veces, la propia construcción de dichos personajes hace que terminen siendo tan populares (o más) que los protagonistas, lo cual da lugar a que algunos terminen por tener sus propias aventuras, fenómeno conocido con el anglicismo de spin-off y que es preferible traducir por «serie derivada» o «secuela».

Resumiendo, diremos que la figura del acompañante es un recurso clásico que podemos incorporar en nuestras aventuras y que goza de grandes posibilidades a la hora de vertebrar tanto tramas como subtramas, hacerlas más atractivas para nuestro público y aportar un grado de frescura tanto a historias como a personajes. Ya sea para un relato o para un guion para un juego de rol, estos personajes secundarios cumplen una función narrativa que puede llegar a hacerse notar cuando dejan el grupo de modo temporal o definitivo, pudiendo darse el caso de que se terminen convirtiendo en los protagonistas de sus propias aventuras.

Hasta la semana que viene.

sábado, 22 de abril de 2017

Escritor por vocación (entrevista)

Hace ya un tiempo que retomé el hábito de la escritura, con la intención de llevarlo a cotas más altas que las de escribir en un blog, hacer fanfiction o dejarlo para mi uso y disfrute. Durante ese camino, he descubierto muchas cosas, y conocido a personas interesantes, que me han ayudado a superar las dificultades del camino y a mejorar, tanto en la faceta de escritor como en la de crecimiento personal. No es que las cosas hayan sido fáciles, que no lo son nunca, sino que de todo puede aprenderse en esta vida, incluso de nuestros queridos trols.

Mi parte en el artículo de hoy es muy corta, a pesar de que hace tiempo que no me paso por aquí por estar sumido en diferentes proyectos y dominado por las responsabilidades, pero creo que es de justicia tener un recuerdo y rendirles los honores a aquellos que han puesto su proverbial granito de arena en ayudarme en mi labor. No me estoy refiriendo a los grandes, de los cuales ya hablaré en otra ocasión (si es que hay que hablar de algo así sin parecer pomposo), sino que prefiero hablar de aquellos que han puesto toda la ilusión que solo el cariño sincero y la frescura de la juventud pueden aportar.

Hoy transcribo una de las últimas entrevistas que me hicieron un grupo de adolescentes de 4º de ESO para su periódico online, destinado al concurso Reportero Escolar. Quizá no sean profesionales y su estilo esté sin depurar (para los culturetas quisquillosos ¿o es que no nos acordamos de nuestros inicios?), pero le echan ganas a las cosas y eso es lo que importa.

Así pues, aunque sea a costa de sacrificar el SEO (ruego a los dioses del Google, protectores de los blogueros, que sea misericordiosos por duplicar contenido publicado en otros sitios), voy a transcribir la entrevista porque creo que merece estar aquí.

Ahí la tenéis:

Escritor por vocación


Francisco Tapia-Fuentes Sanguino es profesor de ciencias en el Colegio Rey Pastor, pero no es un profesor corriente. Él tiene una doble vida. A parte de dedicarse a enseñar, en su tiempo libre escribe literatura fantástica y crea videojuegos. También tiene un blog llamado Con Pluma y Píxel donde podrás encontrar todo tipo de cosas, desde pequeños relatos, hasta librojuegos y artículos de opinión sobre la creatividad, la educación emocional y la escritura, también tiene artículos sobre el worldbuilding y nos da técnicas para escribir y para rol. Pero eso no es todo. Él escribe artículos en librojuegos.org y tiene dos fanfiction-blogs (Memorias de Tyria y Memorias de Azeroth).


Tras enterarnos de su publicación, nos entró curiosidad por cómo un profesor de ciencias se interesaba tanto por escribir, acción propiamente de personas dedicadas a las letras, hasta el punto de llegar a escribir una novela. La entrevista fue una buena forma de conocerle más a fondo y de responder a todas esas preguntas que nos hacíamos. Pero no me voy a extender mucho más, por qué sé que estáis deseando leer la entrevista, así que aquí la tenéis:



P: Cuéntanos de qué va tu nuevo libro.
R: Mi último libro es una historia que habla de la guerra y de las mentiras. De cómo se puede engañar a dos pueblos para que se enfrenten cuando realmente no hay ninguna razón. No es alta literatura, es entretenimiento.

P:¿Tienes algún proyecto en mente para un nuevo libro?
R: Sí, de hecho tengo varios proyectos. Uno de ellos es la segunda edición de Mundos Fantásticos ilustrada, que está ya en proceso de maquetación y un librojuego, un western siniestro, que ahora mismo está en manos de una editorial y están considerando su publicación. Por supuesto, hay más proyectos en la recámara a lo largo del tiempo.

P: ¿Qué te llevo a escribir?

R: Yo desde pequeñito, ya hacía juegos de tablero en un folio, mis propios tebeos y en casa teníamos una televisión, pero se rompió. El hecho de hacer mis propias cosas me llevó a escribir desde una edad muy temprana, pero no solo me llevó a eso, sino también a crear mis propios videojuegos.

P: ¿Qué es lo que más te gusta de escribir?
R: Lo que más me gusta de escribir, os va a parecer una tontería, pero es esa tranquilidad que da el estar concentrado en una tarea y la capacidad de expresar toda esa creatividad que ,de hecho, es otra de las razones que me llevan a escribir. Soy una persona muy creativa y esto es como si tienes un cubo y este se va llenado de agua. Tienes que evitar que desborde.

P: ¿Qué es lo que más te gusta de leer?
R: Poder ponerme en la piel de los protagonistas, poder empatizar con diferentes maneras de funcionar y pensar que no son las mías.

P: ¿Qué tipo de literatura es la que más te gusta?
R: La que más me gusta es fantasía y ciencia ficción y es a lo que me dedico. A otros les ha podido venir una musa de escribir novela histórica o romántica, pero mi musa pues es una musa un poco siniestra. Es lo que toca...

P: ¿Cuál es el escritor que más te gusta?
R: Hay varios. Uno podría ser, Isaac Asimov, en cuanto a ciencia ficción y, en cuanto a fantasía, el polaco Andrzej Sapkowski autor de la Saga de Geralt de Rivia, cuyo personaje principal es, además, protagonista del videojuego The Witcher.

P: ¿Cuál es tu libro favorito?
R: Pues tengo muchos. El señor de los anillos es uno de los que está en mi cabecera. Igual lo he leído veintitantas veces le va tocando ya volverlo a leer.

P: ¿Qué opinas sobre la literatura juvenil de hoy en día?
R: La literatura juvenil de hoy es un campo abierto a muchísimas posibilidades. Tiene un problema, y es que debe hacer frente a lo que son otras fuente de entretenimiento más atractivas y que son menos formativas porque son más pasivas como, por ejemplo, las series de televisión, el cine, los videojuegos. Entonces…, bueno, la lectura juvenil debe superar ese bache para llegar a la gente. Tiene la ventaja de poder tratar temas con un toque de fantasía y saber que ese público es receptivo a ese tipo de literatura.

P: ¿Qué opinas sobre los libros que nos mandan en el colegio?
R: Siempre tienen una razón de ser, por hablar de un período histórico o por dar a conocer determinados movimientos literarios como pueden ser la generación del 98 o el siglo de oro. Pero también es cierto que, a veces, han pasado demasiado siglos desde que se hizo ese libro y no conectan con la realidad del alumnado. Tendría que haber un equilibrio entre mandar libros como La regenta a que el alumno pueda leer y escoger libros también de su propia voluntad, más actuales y juveniles como Harry Potter o Los juegos del hambre… que no son alta literatura, pero sirven para que la gente aprenda a leer.

P: ¿Crees que escribir se puede considerar un arte?
R: La escritura siempre es un arte. Es un arte desde el momento que requiere concentración, paciencia, dedicación… Es un hobby que nunca llegas a perfeccionar. Hay que trabajarlo y entrenarlo todos los días y saber que, alcanzar la perfección, solo la han alcanzado unos pocos a lo largo de la historia. Así que, obviamente ,sí es un arte.


Yo ya me he leído el libro. ¿A qué esperáis vosotros para leerlo?

Entrevistadora: Marta Salinero

Si quieres leer el texto en su ubicación original, sigue este enlace: http://reporteroescolar.unir.net/2017/reynoticias/

Con muchísimo cariño para todos los equipos participantes en Reportero Escolar, ¡Seguid así!

domingo, 9 de abril de 2017

Los miedos del escritor

Dune, caja del dolor
Te sientas delante del papel o del ordenador, dispuesto a comerte el mundo con tus palabras y, de repente, no surge nada de nada. O imagínate que te encuentras preparando una excelente historia pero hay algo que te bloquea y te hace sentir que las ideas, que antes te habían parecido tan estupendas, ahora dejen de serlo.

Las musas son la personificación de lo que vulgarmente denominamos inspiración, que no es más que la parte más misteriosa del largo conjunto de procesos conocido como creatividad. En anteriores artículos, ya hablamos de las herramientas necesarias para cazar a tan esquivas damas (o señores, porque Stephen King afirma que el suyo es un «muso»). Bromas aparte, lo cierto es que el proceso creativo puede ser estimulado o inhibido por un buen montón de factores, tales como el estado de ánimo, la educación recibida, las propias expectativas o nuestra dependencia emocional de los demás.

El miedo es uno de los principales obstáculos para un proceso creativo. Es una de esas palancas que bloquea nuestra manera de pensar con libertad y nos atenaza hasta el punto de no desarrollar todas nuestras capacidades. El miedo se alimenta de la imaginación, y de esa vamos más que sobrados los escritores.

En primer lugar, tenemos miedo a no ser lo suficientemente buenos en nuestro trabajo. Es cierto que hay que intentar darlo todo, ya sea escribiendo un artículo para un blog, una reseña, un relato breve, una novela o un guion, pues no hacerlo sería contraproducente, pero para todo existen unos límites. Hay que ser realistas y asumir que no siempre vamos a dar en el blanco con nuestras palabras, ya que hay muchos factores que influyen en que las cosas no salgan como esperamos y, por otro lado, no hay que olvidar que en esto de la escritura solo unos pocos privilegiados llegan a la cumbre y se convierten en autores de culto. A nosotros nos toca estar en el medio, muchas veces tirando por lo bajo, y es muy posible que nos quedemos allí por mucho tiempo. Perder esta perspectiva de vista es aspirar al suplicio de Tántalo en más de un sentido.

En segundo, tenemos el miedo a lo que dirán otros acerca de nuestros escritos. De nuevo, aunque es necesario conocer qué opinan los demás acerca de lo que hacemos, esto no tiene que convertirse en una obsesión. Para cada argumento siempre habrá quien esté a favor, quien esté en contra y quien desee dar la lata por cubrir algunas carencias personales. Los comentarios y las críticas siempre deben ser aceptadas con la misma indiferencia que si no se tratara de nosotros, poniendo de ese modo una sana distancia que nos permita contemplar las cosas con cierta perspectiva. Lo escrito, escrito queda, y solo el paso del tiempo dirá si realmente merecía la pena el esfuerzo de disgustarse u obsesionarse por algo que quizá dentro de diez años hasta nos dé la risa al recordarlo.

Por último, y no es broma, hay quien le tiene miedo al éxito. De entre todas las paradojas que rodean al ser humano, esta es una de las más chocantes. Podemos llegar a tener miedo de que las cosas nos salgan bien. Una de las razones es una educación en la que no se haya incluido un buen desarrollo de la autoestima. La otra es el temor a despertar las envidias de algunas personas realmente frustradas, lo cual hará que dirijan sus envenenados dardos sobre nosotros o nuestra obra con la intención de hacernos daño. De nuevo, mantener la compostura y despersonalizar las cosas puede ayudarnos a superar ese temor y hacer que caminemos con seguridad. Si tuvimos éxito, algo bueno hicimos para lograrlo, así que no lo habremos hecho tan mal. Si llamamos la atención de quien no debíamos, tenemos que pensar que es la otra persona la que realmente tiene un problema y que, mientras sus actuaciones no rebasen los límites de lo legal, no deberíamos preocuparnos en exceso. En caso contrario, no hay que olvidar que existen herramientas legales para defendernos y que estamos en nuestro derecho de utilizarlas con toda la contundencia necesaria.

Como hemos visto, mantener una sana distancia entre lo que son las cosas y lo que parecen, es una de las claves para superar el miedo. Tener un concepto realista de nosotros mismos y de nuestras posibilidades, es otra. Ser felices con lo que hacemos, guste o no a los demás, es la tercera.

Hasta la semana que viene.


Si quieres saber más, sigue estos enlaces:

¿Cómo podemos vencer el miedo?

Cómo superar el miedo

Superar el miedo a través del miedo


sábado, 1 de abril de 2017

Diseño de mundos: apocalipsis

Apocalipsis San Pedro
Cuando llega el final de un mundo, en muchos casos puede tratarse del comienzo de otro, muy diferente del que teníamos al principio. Los mundos, salvo que sean completamente aniquilados y borrados de la existencia, tienen la capacidad de sobrevivir aun en las peores circunstancias. En cualquier caso, los nuevos mundos serán bastante más duros que sus predecesores, y sus habitantes también deberán serlo. De todas estas cosas, siempre vistas desde un punto de vista narrativo, trata el presente artículo.

Creación y destrucción, nacimiento y muerte, adaptación y selección, son cosas que ocurren en todos los mundos y que podrían ocurrir en el nuestro. Ciertamente, también existen universos que permanecen inmutables en el tiempo, ajenos al cambio, pero no suelen ser lo habitual y es posible que incluso exista alguna buena razón para ello. Sin embargo, por regla general, el cambio y la evolución son la norma en el universo y de ellos siempre surgen cosas nuevas. En los mundos de fantasía, también.

Un cataclismo de dimensiones cósmicas es algo a tener en cuenta en el diseño de nuestros mundos y, de hecho, deja una huella tan profunda en su historia que la divide en trozos o etapas perfectamente diferenciadas. A cada una de estas etapas en un mundo fantástico la denominamos era (La Era Primaria), edad (la Primera Edad de la Tierra Media) o, una de mis preferidas por las connotaciones místicas que tiene, eón.

eón
Del lat. tardío aeon, y este del gr. αἰών aiṓn.
1. m. En el gnosticismo, cada una de las inteligencias eternas o entidades divinas de uno u otro sexo, emanadas de la divinidad suprema.
2. m. Geol. Unidad de tiempo geológico, equivalente a mil millones de años.
3. m. Geol. Intervalo de tiempo geológico que divide la historia de la Tierra en tres grandes etapas.
4. m. p. us. Período de tiempo indefinido de larga duración.

En cualquier caso, el cambio debe ser lo suficientemente significativo como para que haya un «antes» y un «después» en la historia del mundo. Un apocalipsis en toda regla supone el establecimiento de uno de estos hitos, con todas las consecuencias que ello tiene para el diseño de nuestro mundo.

La receta del apocalipsis

En todo cataclismo que se precie, podemos distinguir lo siguientes elementos:

1) Detonante

Se trata de sucesos (o una serie de los mismos) lo suficientemente importantes como para establecer una diferencia histórica, cultural o referencial en el devenir de la historia y con un impacto global, no solo de una región determinada. En ese sentido, los detonantes de uno de estos cambios pueden ser de origen natural (como la caída de un meteorito o de un cometa), artificial (holocausto nuclear, guerra bacteriológica, contaminación) o místico (guerra entre los dioses, caída de un dios, estrellas en la posición correcta, castigo divino), por poner algunos ejemplos.


2) Anuncios previos

Antes de que concluyan los procesos que conducen al detonante, es muy probable que haya habido algún tipo de indicador que señale la llegada del cambio. Estos anuncios pueden tomar la forma de profecías, intuiciones, predicciones científicas, señales en los cielos o cualquier otro modo de que algunos de los seres inteligentes puedan llegar a experimentar y que les dé la suficiente información como para saber que se avecina un cambio muy importante. Por supuesto, que dichas señales o anuncios sean entendidos o no, forma parte de la incertidumbre previa a toda buena catástrofe global.

3) Cambios geográficos

La llegada del detonante puede alterar de modo irreversible la distribución de los elementos geográficos, de modo que se alzan o sumergen continentes en las aguas, cambian la forma de las costas y surgen nuevas cordilleras o valles. Un ejemplo de esto es lo que ocurre en el cataclismo que da origen al mundo de Krynn tal y como aparece en el primero de los módulos del juego de rol o en las propias novelas de Crónicas de la Dragonlance. De hecho, sin este cambio no hubieran tenido sentido ni la una ni la otra.

4) Cambios biológicos

Tras un cataclismo, la fauna y la flora se ven seriamente perjudicadas. Es el momento del cambio y la evolución, de la selección natural. Solo los más fuertes sobreviven y el mundo que heredarán será una prueba de fuego para todos, de la cual surgirá una realidad completamente diferente a la que había antes. Con la modificación de los parámetros químicos, biológicos o geográficos, es de esperar que surjan nuevas especies, mejor adaptadas al nuevo mundo que las predecesoras. Ya sea mediante la mutación o por la desaparición de competidores, las nuevas criaturas ocuparán los nichos ecológicos que quedaron vacíos o los conquistarán por la fuerza.

5) Cambios culturales

Al igual que con las criaturas del mundo, los modos de vida también se ven severamente alterados. Un holocausto nuclear diezmará a la población mundial y destruirá a toda una civilización, mientras que la ira de los dioses vertida sobre el mundo hará que cambien muchas cosas en el panorama cultural de los supervivientes. El conflicto entre los valores tradicionales y el enfrentamiento a la nueva realidad cincelará los que serán nuevos pilares culturales y de organización para un nuevo mundo.

En líneas generales, podemos decir que el advenimiento de un apocalipsis, siempre que no conlleve la eliminación física del mundo (armagedón, ragnarok), es un punto de partida muy interesante para nuestras narraciones, ya se trate de campañas para juegos de rol, relatos sueltos o sagas completas. Los protagonistas de nuestras historias (o nuestros jugadores) pueden verse involucrados en un cataclismo de muchas maneras, ya sea como partícipes directos de dichos cambios, como meros espectadores del mismo o como supervivientes. Cualquiera de las tres alternativas tiene el suficiente potencial como para crear historias interesantes y tramas personales sugerentes, recursos que no debemos despreciar a la hora de crear nuestras ficciones. Evidentemente, el cómo darle forma a estos cambios y que sean originales dependerá de nuestra creatividad y buen hacer como creadores de mundos.

Hasta la semana que viene.


Entrada relacionada: Supervivientes del apocalipsis


Imagen: saint-peter-apocalypse, by lapopat

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