sábado, 3 de febrero de 2018

«Profe», quiero ser escritor

Bombilla conectada

A lo largo del mes de enero hemos desvelado algunas de las actividades que teníamos planeadas para este año 2018. Así, el 10 de enero estuve en el Espacio Santos Ochoa de Logroño presentando Hijos de la destrucción y, una semana más tarde, tuve el placer de presentar (en el mismo sitio) el taller Mundos Fantásticos: crea tu propia aventura destinado a jóvenes creadores de entre 10 y 16 años, aunque también contamos con la presencia de una jovencísima creadora de 7 que demostró estar muy a la altura de sus compañeros, pese a su corta edad.

Como esa rara avis de escritor-profe-editor-ponente que soy, en ambas ocasiones me sorprendieron el interés y, sobre todo, las tremendas ganas de hacer cosas de este público entregado y, sobre todo, creativo. Aunque seguro que una parte de aquello era por mero afecto hacia mi persona (lo cual es algo que me agrada muchísimo), lo cierto es que aquellos preadolescentes venían ya de casa con ese brillo en la mirada que denota pasión. Venían con sed de aprender, pero sobre todo de crear y soñar, con ese tipo de sueños que te llevan hasta mundos nuevos y fascinantes.

El posterior fusilamiento de preguntas, como solo los niños y jóvenes saben hacer (así, en bruto, sin barreras y sin anestesia) no hizo más que confirmarme que aquellos espectadores de ojos brillantes querían ser creadores de historias, y que parte de la culpa de ello igual era hasta mía. En ese caso, pido disculpas a los padres por si les han dado mucha guerra desde entonces, pero es que los ataques de creatividad suelen tener curiosos efectos secundarios.

La pasión de semejante público me hizo acordarme de mí mismo cuando, hace ya mucho tiempo, en un mundo sin internet y con solo dos cadenas de televisión, cayó en mis manos La historia interminable y algo hizo «clic» en mi cabeza. Ahora, con el paso de los días, creo sinceramente que fui muy afortunado al presenciar cómo ese momento mágico se fraguaba justo delante de mí. Era un presente, un maravilloso regalo, ante el cual uno solo puede detenerse y observar, sin juzgar ni interferir en el milagro de la creación.

Enlazando con el delicioso artículo de Gabriella Campbell titulado Diez creencias que nos impiden avanzar como artistas, yo además añadiría el efecto contaminador que los educadores podemos tener sobre aquellos que están bajo nuestro cuidado, sea cual sea su edad. Si para ellos somos una mano amiga que los guía en el descubrimiento del mundo y de su propio ser, entonces seremos capaces de contaminarles nuestro entusiasmo y hacer que sus talentos, sean los que sean, florezcan por si solos de manera espectacular. De nosotros, pues, dependen muchas cosas buenas.

¡«Profes» del mundo, no olvidéis regar la creatividad de vuestros alumnos todos los días, pues las cosas son mucho más variadas que una clasificación en «de ciencias» o «de letras»!


Un detalle




Para terminar, aquí os dejo la entrevista que me hicieron Pablo y Gonzalo en representación del periódico digital NewReypaTimes, con el cual aspiran a triunfar en el concurso Reportero Escolar. Si tenéis tiempo, os ruego que dediquéis unos minutos a ver y escuchar el trabajo de unos adolescentes que, sumidos en la vorágine de los primeros controles de enero, han dedicado parte de su valioso tiempo a preparar una entrevista por todo lo alto. Los resultados son espectaculares y, aunque no lo fueran, también merecerían un más que caluroso aplauso y muchos likes porque la verdad es que los chavales lo bordan.

Muchas gracias a Pablo, Aarón, Ángel, Gonzalo y Susana, porque habéis hecho que los Hombres Grises pierdan otra batalla. En cuanto al resto de nuestro público, pronto os traeremos algunas novedades más en Con Pluma y Píxel. Entretanto, no paréis de soñar.

Hasta la semana que viene.
Nos leemos.


Imágenes: Light bulb, by ColiN00B (https://pixabay.com)

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